Tengo fotos de Tula para parar un tren. Esta es una de mis favoritas y tiene una especial significación ya que es la última foto que le hice en la que era entonces nuestra casa. Poco después desapareció y no hemos vuelto a saber de ella. Supongo que los que no tenemos hijos tomamos a nuestras mascotas como los mismos. Ya sé que no es igual, pero a este bichillo la queríamos a rabiar: era como una niña. Tal vez parece un retrato casi humano.
A mí me parece perfecta, el momento decisivo, cuando te mira y todo lo demás queda difuminado. Es un retrato como su fuera humano.
ResponderEliminarUn saludo
Tengo fotos de Tula para parar un tren. Esta es una de mis favoritas y tiene una especial significación ya que es la última foto que le hice en la que era entonces nuestra casa. Poco después desapareció y no hemos vuelto a saber de ella. Supongo que los que no tenemos hijos tomamos a nuestras mascotas como los mismos. Ya sé que no es igual, pero a este bichillo la queríamos a rabiar: era como una niña. Tal vez parece un retrato casi humano.
ResponderEliminarUn saludo, José Luis.