Muchísimas gracias, José Luis. He estado dudando un montón si poner o no esta foto ya que aunque el fondo esté desenfocado (usé un número f bien chiquito) aún se ve el cartel de la exposición de Depero que había en el edificio de enfrente de la Catedral de San Marcos. Al ser rojo-burdeos destaca muchísimo. Tenía como opción -y no te diría yo que no lo hiciera- trastear un poco con el retoque y desenfocar aún más el fondo.
La idea de fotografiar las pezuñas del caballo no es exclusivamente mía. En este lugar sí, pero hace unos años en Rusia desde un autobús esperando a que se pusiera en verde el semáforo, mi compañero disparó una preciosísima instantánea al caballo del Pedro I teniendo como fondo la catedral de San Isaac. Era preciosa, aunque menos estudiada que esta.
Impactante, la manera como se deduce el caballo de un detalle significativo, y el desenfoque de todo lo demás.Me gusta mucho, ya lo creo.
ResponderEliminarMuchísimas gracias, José Luis. He estado dudando un montón si poner o no esta foto ya que aunque el fondo esté desenfocado (usé un número f bien chiquito) aún se ve el cartel de la exposición de Depero que había en el edificio de enfrente de la Catedral de San Marcos. Al ser rojo-burdeos destaca muchísimo. Tenía como opción -y no te diría yo que no lo hiciera- trastear un poco con el retoque y desenfocar aún más el fondo.
ResponderEliminarLa idea de fotografiar las pezuñas del caballo no es exclusivamente mía. En este lugar sí, pero hace unos años en Rusia desde un autobús esperando a que se pusiera en verde el semáforo, mi compañero disparó una preciosísima instantánea al caballo del Pedro I teniendo como fondo la catedral de San Isaac. Era preciosa, aunque menos estudiada que esta.