Me gusta más ésta que la anterior, porque, aunque las dos tienen connotaciones positivas para mí (la naturaleza, en general, me gusta, toda, no sólo lo verde), la profundidad que le da a la foto la línea quebrada de la valla produce, quizás, el efecto contrario que en la foto anterior. En aquella la valla limita, mientras que en ésta extiende. En ambas el mundo que presentan es un mundo pequeño, y en ambas hay un porcentaje alto del punto de vista tuyo, que es muy importante que lo haya. No es la montaña de Palencia, sino cómo ves tu, en esa foto, la montaña de Palencia. Mirándola otra vez, creo que, definitivamente, es la valla decreciente la que da interés a la fotografía, visualmente, pero el tema es el paisaje de la montaña de Palencia.
A mí también me gusta más esta que la anterior y precisamente por lo mismo que tú describes. Creo además que la de ayer tiene un fallo de composición grande y es que desde que arranca la valla hasta que aparece el primer travesaño hay demasiado espacio libre. Los tres palos tendrían que estar más centrados (podría haberla recortado y reencuadrado, pero no soy partidaria del post procesado salvaje; hay que intentar que antes de apretar el botón del disparo la foto ya sea casi ideal).
Ese día fue maravilloso, había una luz excelente, cetrina y luminosa a la vez. Hacía un frío y un viento de mil demonios, ¡la escena perfecta!
Hmmm, tus palabras me acaban de recordar otras imágenes que saqué también de la misma montaña, pero en Mayo/Junio (que nos cayó una granizada estupenda a mi perro y a mí terrible, caladucos hasta los huesos) de un hotel abandonado... Voy a buscarlas y a ver si publico una mañana. :-D
Me gusta más ésta que la anterior, porque, aunque las dos tienen connotaciones positivas para mí (la naturaleza, en general, me gusta, toda, no sólo lo verde), la profundidad que le da a la foto la línea quebrada de la valla produce, quizás, el efecto contrario que en la foto anterior. En aquella la valla limita, mientras que en ésta extiende. En ambas el mundo que presentan es un mundo pequeño, y en ambas hay un porcentaje alto del punto de vista tuyo, que es muy importante que lo haya. No es la montaña de Palencia, sino cómo ves tu, en esa foto, la montaña de Palencia. Mirándola otra vez, creo que, definitivamente, es la valla decreciente la que da interés a la fotografía, visualmente, pero el tema es el paisaje de la montaña de Palencia.
ResponderEliminarUn saludo, Cal
A mí también me gusta más esta que la anterior y precisamente por lo mismo que tú describes. Creo además que la de ayer tiene un fallo de composición grande y es que desde que arranca la valla hasta que aparece el primer travesaño hay demasiado espacio libre. Los tres palos tendrían que estar más centrados (podría haberla recortado y reencuadrado, pero no soy partidaria del post procesado salvaje; hay que intentar que antes de apretar el botón del disparo la foto ya sea casi ideal).
ResponderEliminarEse día fue maravilloso, había una luz excelente, cetrina y luminosa a la vez. Hacía un frío y un viento de mil demonios, ¡la escena perfecta!
Hmmm, tus palabras me acaban de recordar otras imágenes que saqué también de la misma montaña, pero en Mayo/Junio (que nos cayó una granizada estupenda a mi perro y a mí terrible, caladucos hasta los huesos) de un hotel abandonado... Voy a buscarlas y a ver si publico una mañana. :-D
Saludos también para ti, José Luis.