Me gusta por los colores y por la composición, que dan una fotografía contundente visualmente. Creo que el hecho de que estén cortados le da más fuerza a la foto. Quizás sería eso, una foto con fuerza. No es un otoño lánguido el de esta foto.
Vaya, ¡acabo de ver este comentario ahora mismo, revisando el blog, madre! Lo más bonito de estos castaños es su tronco,quizá por eso corté las ramas, algo lánguidas ya, casi sin hojas. En las clases de bonsáis siempre nos dicen que lo primero que hay que mirar en un árbol son sus raíces, luego su tronco y finalmente la composición de las ramas. Tal vez lo hice sin tener en cuenta esta consideración (que he aprendido este año, no me voy a hacer la sabihonda aquí ahora).
La penita de todos estos árboles es que están la mayoría enfermos y se están muriendo sin poder hacer nada por ellos. :(
Me gusta por los colores y por la composición, que dan una fotografía contundente visualmente. Creo que el hecho de que estén cortados le da más fuerza a la foto. Quizás sería eso, una foto con fuerza. No es un otoño lánguido el de esta foto.
ResponderEliminarUn saludo, Cal
Vaya, ¡acabo de ver este comentario ahora mismo, revisando el blog, madre! Lo más bonito de estos castaños es su tronco,quizá por eso corté las ramas, algo lánguidas ya, casi sin hojas. En las clases de bonsáis siempre nos dicen que lo primero que hay que mirar en un árbol son sus raíces, luego su tronco y finalmente la composición de las ramas. Tal vez lo hice sin tener en cuenta esta consideración (que he aprendido este año, no me voy a hacer la sabihonda aquí ahora).
ResponderEliminarLa penita de todos estos árboles es que están la mayoría enfermos y se están muriendo sin poder hacer nada por ellos. :(
Un saludo también para ti, José Luis.
Cal.